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viernes, 13 de mayo de 2011

COGIENDO LAS RIENDAS


Puedo ser:
como hoja que mueve el viento
ante la duda,
volcán ante la ira
o huracán ante el miedo.
Pero no seré:
sombra de un camino
reflejo o piedra,
ni mar en calma
ante la tormenta.
Puedo ser:
prisa o precipitada,
lluvia intempestiva
trueno o cielo
despejado.
Pero no seré:
huella en la arena
borrada.
Duna en el desierto
oasis o reflejo.
No seré:
todo lo que no quiero.
Seré más bien:
respuesta que pregunta
actos que consecuencias,
pasos más que camino,
hechos más que palabra.
Seré o no seré
como quiera,
pero seré rienda,
de las ruedas del carro
que forja mi destino.

 

jueves, 5 de mayo de 2011

DEJA QUE DESPIERTE



En un rinconcito de mí
se despiertan los sueños,
se rebelan, se vuelven latidos.
Como niños malcriados
revuelven mis cajones
y alborotan mis sentidos,
los de la paz y el sosiego.
 
Y con los sueños despertados
imposibles de dormir,
nace la que escondo, la que guardo.
 
La que siente y luego piensa,
la que no quiere calma y se rebela,
la que huye de la vida
vista por los ojos de la realidad.
La que se guía por su impulso,
la que construye castillos de arena,
de esos que luego se lleva el mar,
pero mientras, yo soy princesa,
dueña y reina.

Porque en un rinconcito de mí
siempre dormirá la que se rebela. 




SENTIR






Tú, que de mi vida eres el camino
de mi verso la rima,
de mi silencio la palabra.
 
Tú, que de mi boca te escapas
en un gemido, en un suspiro.
 
Que me erizas, que me envuelves,
que me dejas y me coges
y me hieres y me curas.
Tú, amor, deseo, sentimiento.
 
Qué por más que me he quejado
de las espinas de tu rosa
nunca te daría la espalda.
¿Qué sería de mi cama,
qué sería de mi cuerpo?
 
Me niego.
Me niego a no sentirte,
me niego a la muerte en vida.
Que el que no siente tu aliento
está dormido o está muerto.
 
Permíteme que sienta
permíteme estar viva